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lunes, 12 de mayo de 2014

La enfermedad de Sodoku Parte III (final)


Amorcito tengo que contarte algo importante, algo serio. Espero poder ir a tu casa este martes en la tarde que tengo libre. Un beso, te quiero.

Royer, el enamorado de Sodoku, acababa de enviar el mensaje pensando en cómo le diría el martes que le acababan de detectar VIH en el hospital. Ellos ya habían tenido sexo propiamente dicho, claro siempre protegiéndose, pero igual le preocupaba que por ese motivo ya no quisiera estar con él, que se alejara por temor y que terminara enfrentando esta enfermedad para toda su vida solo sin su flaquito querido.

- No seas tonto Royer, aún pueden tener sexo, es solo cuestión de protegerse - Le dice Claudia, la mejor amiga de Royer - Además mira lo que te compré...

Claudia saca de su bolso una pequeña revista con el título: "POSICIONES PARA SEXO GAY". Muy sonriente se la entrega a Royer que con mucho desgano la hojeaba para ver las imágenes. Era como un libro de educación inicial, ilustraba con dibujos las explicaciones de cada una de las poses que nombraban: El misionero, la barra, la cuchara, el perrito, el espejo del placer, la silla caliente, el esclavo y muchas otras más que hasta ni nombre tenían, como esta:


- ¡¿Pero cómo carajos se hace eso?!
- Ay Royer por eso debes experimentar, ¿Sodoku no es joven? seguro le va a gustar hacer cosas nuevas, atrevidas, excitantes uff mejor no sigo que me mojo! jajaja

Royer sonríe por los ánimos que intentaba darle su amiga Claudia, pero aún tenía en mente las palabras del doctor diciéndole que portaba el virus y que tenía que empezar su tratamiento lo antes posibles. Las pastillas, los horarios, los exámenes, las formas de cuidar sus defensas y lo importante de explicárselo a su pareja. Él quería a Sodoku pero aún no estaba seguro si en verdad era correspondido de la misma forma.

- Por ejemplo a mi me gusta esa donde me cogen las tetas mientras me la meten por detrás y...
- Claudia... ¿Crees que Sodoku me deje por tener VIH?

Al notar la preocupación de su amigo, toma su mano y le dice mirándole a los ojos.

- Sería un tonto si te deja. No te voy a decir que no lo va a hacer porque algo no me gusta en ese flaco, parece muy tranquilito pero siento que tiene algo de perra también, llámalo intuición femenina no sé. De todas formas, si él toma la decisión correcta se quedará contigo porque tú lo quieres y eso no lo encontrará en cualquier sitio.
- Gracias Clau.
- Ahora si me disculpas este coñito necesita un poco de acción así que me voy a ver a ese pingón de mi universidad. Te cuidas amigo.

Royer se queda pensando mirando a su celular. Se imagina teniendo sexo con Sodoku. ¿Qué pose harían?¿la cuchara? busca la definición:

La cuchara: Los dos se recuestan de lado, uno detrás del otro, entrecruzando las piernas para abrirlas y rodearlas. Muchos la mencionan como la posición ideal para tener sexo por primera vez.

Mientras lee siente un hormigueo entre sus piernas, un calor que le provoca movimientos involuntarios que van haciendo crecer partes de él que sobresalen en esa antinatural moda de apretar lo que ahora estaba más grande que de costumbre y amenazaba con hacer un agujero en su ya húmeda ropa interior.

6 semanas después

Sodoku toma su mochila y sale del consultorio con una sonrisa más que complaciente. Ya en la calle decide caminar un poco, piensa en lo afortunado de no estar infectado con algún virus y mientras las hojas van cayendo por la fuerte brisa del viento su celular suena.

- ¿Aló?... sí, justo salía de una consulta, todo bien.... sí de verdad, todo muy bien, solo que me ha dado un calor jajaja que quiero verte sabes... Chispas, bueno si te vas a quedar hasta tan tarde entonces será para otro día... Ya Royer, no te olvides de tomar tus pastillas, te quiero mucho, bye un besito.

Sodoku se sentía aliviado al saber que Johan estaba sano o al menos que no le había transmitido nada después de haber tenido sexo sin condón. Sonríe también porque Royer va mejorando con su tratamiento contra el VIH, quiere buscarle un regalo porque ya se acerca su cumple y a la vez felicitarlo por la buena actitud que está tomando. Las hojas siguen cayendo y la visita al doctor lo ha dejado muy caliente. Piensa que es una lástima que Royer tuviera que trabajar ese día. De repente su celular suena...

- ¿Aló?
- Hola nene, ¿te acuerdas de mí?
- Ammm disculpa tu nombre...
- Arrecho lima, me dejaste tu número al día siguiente que nos vimos por cam
- Ahhh de verdad, arrecho...
- ¿Estas con tu trucita roja? estoy con ganas de cogerte... ¿puede ser?

No hay nada más complicado que entender la mente humana y peor si ni uno mismo comprende o tiene control sobre la suya. No podemos culpar a los demás de nuestros actos si provienen de un razonamiento previo, todo es intencional, todo es premeditado siempre con el fin de la satisfacción propia, somos egoístas, hay que aceptarlo y siempre la decisión será la que más nos convenga pero...¿Aún si eso implica hacer daño a alguien que nos quiere?...

- Entonces mi putita ¿puede ser?

Las hojas siguen cayendo y siente que él también, ahora en su mente solo hay una frase que sigue sonando desde que salió del consultorio: "Debes estar enfermo".

miércoles, 7 de mayo de 2014

La enfermedad de Sodoku Parte II


Sodoku recoge el teléfono, era su enamorado

Sodoku: ¿Aló?
Enamorado: Hola amorcito ¿qué estás haciendo?
Sodoku: Aquí frotándole las piernas a mi abuelo
Trampa: dirás la pinga...
Enamorado: ¿qué?, me pareció escuchar...
Sodoku: Nada! mi abuelo que se queja, es que le duelen mucho las piernas
Enamorado: ¿y a qué hora acabas?
Trampa: acabé hace unos minutos...
Sodoku: Acabaré en una hora, ya luego me voy a mi casa
Enamorado: Justo estoy yendo para allá, ya pues te daré el encuentro
Sodoku: ¡¿Vas a venir?!
Trampa: Yo ya me vine jaja
Sodoku: diré ¿estás yendo a mi casa?
Enamorado: Claro, para qué me voy a ir donde tu abuelo, mejor te espero en tu casa
Trampa: ¿Aguantarías un trío Sodu?
Sodoku: Que tal si mejor nos vamos al cine, espérame en el parque Kennedy
Enamorado: Siempre vamos allí, además quiero un lugar privado, tengo que contarte algo
Sodoku: Porfis, de paso comemos algo que tengo hambre
Trampa: Pensé que ya te habías llenado con toda mi...
Enamorado: Ok amorcito en el parque, nos vemos. Te quiero
Sodoku: Te quiero, chau.

Cuelga la llamada, aún desnudo y con su celular en la mano siente cómo su acompañante le aprieta las nalgas. Sabe que tiene que bañarse, cambiarse, salir e inventar toda la rutina de masajes que le hizo a su abuelo que en el peor de los casos pueda que esté de verdad con dolor de piernas en ese momento. Johan (la trampa) le pregunta por qué no deja a su enamorado si en verdad no lo quiere, pero un "Ya no te quiero" en la boca de alguien que miente con tanta facilidad ¿por qué no podría significar también un amor verdadero? Sodoku se voltea y le recrimina no haber usado preservativo, algo tampoco justo para alguien que se abalanzó sobre él tras solo decir que quería gozar como una puta. Era responsabilidad de ambos.

Mientras se viste, Johan le dice que ha tenido varias parejas, con algunas usaba preservativo, con otras no. Un grupo entero de Facebook pudo haber pasado por su pene y ahora el cuerpo de Sodoku era un Like más para alguien que no escatimaba en nada en cuanto a sexo se trataba. En cambio Sodoku no había tenido muchas parejas, varias virtuales sí, pero poco sexo real, podía contarlos con los dedos y el hecho de saber que Johan podía estar contagiado de alguna enfermedad venérea le preocupaba mucho, tenía que hacerse la prueba de Elisa después del período ventana y mientras la cortina volaba por el fuerte viento que entraba, a su mente vuelven las imágenes del motivo que lo llevó a ese lugar...

Lunes 24 de Marzo

Aceptar solicitud de amistad

arrecho_lima: Hola Confianza, ¿pones cam?
Confianza18: Oks

Confianza está enviando una videollamada

arrecho_lima: mmmm eres un flakito rico
Confianza18: ¿Te gusto así?
arrecho_lima: sii bb me encantas
Confianza18: sácala papi
arrecho_lima: Aquí está, es toda tuya
Confianza18: mmm ¿para mí? y ¿dónde me la quieres poner?
arrecho_lima: Allí en esa bokita de perra que tienes
Confianza18: jajaja eres un boca sucia papi... me gusta
arrecho_lima: hahaha
Confianza18: ¿Te gusta mi trucita roja?
arrecho_lima: mierda, eres una culona, sacatelo todoooo
Confianza18: métela mejor por akí, como mi dedito
arrecho_lima: ahhh te mueves bien
Confianza18: Así te la apretaría, te dejaría seco
arrecho_lima: ahh sigue.. muevete así ers una zorraaa
Confianza18: ¿Quieres que sea tu putita?
arrecho_lima: Sii se mi puta, te cacho duro uff
Confianza18: ¿Dónde quieres venirte?
arrecho_lima: nn tu boka, y dentro, tmb denttro
Confianza18: y ssi me agacho asii
arrecho_lima: ahhhh ahhh
Confianza18: necesito que me folles ahorita
arrecho_lima: mierda ahhh ah

La videollamada ha sido cancelada 

Sodoku (o Confianza18 por estos lares) medio calato echado sobre su cama y con trucita roja en mano comenzó a buscar a otros contactos para saciar sus aveces insaciables ganas de sexo virtual. Su enamorado estaba trabajando y era excusa suficiente para buscar cariño ajeno a través de su cámara que tanta poca vergüenza se había acostumbrado a ver. De repente...

Johan26 te ha enviado una solicitud de amistad

Sodoku sonríe y acepta la invitación. "Hora de ponerse puta" dice mientras escribe el primer "Hola" casi como si fuera un robot ¿En verdad le gustaba lo que hacía o solo lo hacía por complacer a los demás?. No estaba seguro si había un límite en todo esto o si ya lo había sobrepasado. El placer es algo natural y satisfacerlo es bueno para el cuerpo, pero como todas las cosas malas y buenas de la vida ¿no todo exceso hace daño?. Suficientes interrogantes por ahora, Johan26 acaba de enviar el primer mensaje...

Johan26: Confianza, ¿cómo te llamas?
Confianza18: bueno... me llamo Sodoku
Johan26: jajaja ¿Sodoku? qué tipo de nombre es ese
Confianza18: Tú preguntaste
Johan26: Ok Sodoku, la verdad no quiero cámara, quiero algo real
Confianza18: Por mí estaría bien
Johan26: ¿Tienes lugar?
Confianza18: Mi casa, mañana en la tarde
Johan26: Genial, no te preocupes, solo quiero sexo
Confianza: Yo tmb

Mientras seguía escribiendo, un mensaje de su enamorado se había guardado en su celular:

Amorcito tengo que contarte algo importante, algo serio. Espero poder ir a tu casa este martes en la tarde que tengo libre. Un beso, te quiero.

jueves, 1 de mayo de 2014

La enfermedad de Sodoku Parte I


-Bájate el pantalón.
Sodoku se baja el pantalón y siente una mano grande sobre su pene y luego sobre sus testículos, los cuales frota suavemente.

- Voltéate.
Luego percibe cómo esa misma mano va separando sus nalgas para lograr una vista panorámica de su ano el cual le van rozando suavemente con la yema de los dedos.

- Ok listo, puedes vestirte.
El doctor se saca los guantes y va hacia su escritorio para recoger un sobre, jala una silla y se sienta al frente de Sodoku el cual una vez arreglado también toma asiento.

- Ya revisé tu prueba de Elisa...
- ... y qué salió?
- Reacción negativa, no tienes VIH
- Uff qué bueno - responde aliviado
- Por lo que me contaste no parecía tan necesaria la prueba pero era mejor asegurarnos. Ya sabes lo importante que es usar protección, incluso para el sexo oral, el líquido pre seminal también pude transmitir algunos antígenos que...

Pero a Sodoku ya no le importaba mucho la conversación, su mirada iba directa al paquete que se formaba entre las piernas del doctor. Ahora que se sabía "sano" un fervor de libertad y riesgo le generaba el deseo de abrir la bragueta del joven galeno y hacerle un felatio en recompensa a su trabajo bien cumplido, en su oficina, encima de su escritorio y sobre las recetas médicas, quitarle los boxers con los dientes y devorarlo hasta excitarlo a tal punto que le enseñara ese líquido pre seminal del que tanto le hablaba mientras él se perdía en sus pensamientos...

... Supongo que eso es todo, espero tengas más cuidado para la próxima. Te cuidas mucho.
- Gracias doctor, lo haré.

Sodoku toma su mochila y sale del consultorio con una sonrisa más que complaciente. Ya en la calle decide caminar un poco, piensa en lo afortunado de no estar infectado con algún virus y mientras las hojas van cayendo por la fuerte brisa del viento a su mente vuelven las imágenes del motivo que lo llevó a ese lugar.

Martes 25 de Marzo

Eran las cuatro de la tarde y en la soledad de su casa solo una habitación estaba con la puerta cerrada. Dentro dos jóvenes desnudos y entrelazados se besaban fervientemente, como si pudieran penetrarse mutuamente con sus lenguas y explorar con ellas cada orificio de sus cuerpos.

- Sodu, ponte boca abajo
- ¿Ya te pusiste duro papi?
- Sí, quiero hacerlo
- ¿hacerme qué?¿esto? - Sodoku toma el enhiesto miembro del chico y lo pasa por su boca como si se tratara de un pintalabios. Su lengua recorre cada centímetro y borde despertando un calor intenso que hacía latir ya no solo su corazón, sino cada extremo de su caliente cuerpo. Lo miraba con deseo, como lo hacían en esos videos en los que aprendía la técnica adecuada para chuparla como los grandes. Su lengua bajaba hasta la base y volvía a la copa para sobarla con sus labios. El chico dirigía el trayecto de su falo que ahora apuntaba hacia otros horizontes.

- Sodu, voltéate, ¿no quieres que te lo haga?
- Sí quiero...
- ¿Me quieres?
- Sí te quiero
- ¿Ya entonces?
- Es que...  ¡también quiero gozar como una puta!

Sodoku se sienta encima de aquel joven que lo aferra a sus caderas y lo agitaba al ritmo de sus vehementes gemidos que lo encendían cada vez más y lo hacían moverse con más fuerza. El choque de su piel húmeda eran como aplausos que acompañaban el rechinar de la cama y los quejidos de placer que ambos elevaban se impregnaban en las paredes de la habitación, placer que quemaba sus sexos a punto de explotar.

- mmm hasta el fondo
- Ya, ya, ya me vengo
- sigue, sigue, fóllame así...

Como dos golpes certeros al interior de una inocencia caduca, los dos caen rendidos entre las sábanas blancas. Se estiran y con una sonrisa más que complaciente Sodoku va tocando su cuerpo hasta que siente una viscosidad ajena entre sus nalgas. 

- ¿y el preservativo?
- ¿Cuál preservativo Sodu?, nunca me diste uno

Las cosas parecían no ir bien para la pareja esa tarde, era la primera vez que lo hacían entre ellos pero nadie viene con su historial sexual impreso a estas citas improvisadas por inbox o whatssap. Siempre recomiendan la abstinencia o la monogamia para protegerse de aquellas enfermedades producto de la lujuria incontrolada, pero vaya que eso es difícil para alguien que parece no tener una enfermedad física pero sí otra más difícil de controlar.

- Sodu, te están llamando al celular

Sodoku recoge el teléfono, era su enamorado.

miércoles, 20 de julio de 2011

El regreso de Sodoku parte III

DIN DON!... el timbre

Mierda!...¿Quién puede ser?

Tu viejo

No... ya hubiera usado la llave.

DIN DON!

¡Ya va!... -Sodoku comienza rápidamente a ponerse algo de ropa encima de su ahora piel viscosa y alta en calorías- espera ya vuelvo... ¡DIN DON!!!...ya va!!- Sodoku se va acercando a la puerta mientras piensa que si no era alguien conocido bien se pudo haber quedado callado y no abrir la puerta para que piensen que no había nadie, lo que hubiera llevado a esta persona a preguntar en la recepción por él, lo que hubiera llevado a que el recepcionista confirme su llegada incluso con un desconocido que ha dejado un taxi en la entrada del edificio, lo que hubiera sido aún más sospechoso porque nadie responde al llamado de la puerta habiendo dos personas ahí, lo que...- Hola hijito, soy tu vecina del piso 13, tu mami me dijo que te ayudara a preparar el queque para la reunión de esta noche ¿de miel creo? bueno, aquí he traído una receta buenísima de una amiga de la iglesia, pensé que no había nadie, disculpa papito si te he interrumpido, habrás estado ocupado seguro...

Noo, noo, está bien señora no se preocupe sólo estaba moviendo la cama... osea arreglando mi cuarto sí, usted sabe, el polvo está por todos lados / ¡¿Qué?!! ¿cómo mi mamá no pudo avisarme??! ¿ahora que hago con el taxista y con la abuelita? si llega a verlo calato fácil se muere la vieja, ¿polvo por todos lados?¿pero qué estoy hablando? concéntrate/ Ahhh señora, lamento decirle que justo acaba de llegar un familiar, está algo delicado y no puedo hacer el queque ahorita, no sé si puede venir en unas horas más tarde, de paso que me da tiempo de comprar los ingredientes.

Uyyy papito, me imaginaba que esto podía pasar, así que mira, aquí tengo todo lo necesario, aunque ya parece oler a miel ahí dentro de tu apartamento

Ah! sí, sí hay miel, pero se ha derramado casi todo y olor ha quedado, pero ahorita mi primo está bien delicado y está en mi cuarto rezando, no quiere nada de bulla, usted sabe cómo son estos chicos dedicados a la iglesia, se encomiendan a Dios en los momentos difíciles.

Ayy hijito me parece muy bien, regreso más tarde entonces, ya nos vemos cuídate papito y ten cuidado para la próxima, tienes miel hasta en la oreja, chau un beso.

Sodoku cerró la puerta aún sin estar seguro de lo ocurrido. Se cogió la oreja, lo probó, no era miel. Volvió al cuarto y encontró al taxista vestido y cerrando la cómoda de Sodoku mientras ponía el dinero encontrado dentro de sus bolsillos

-¿Qué mierda estás haciendo?- Preguntó nuestro incrédulo protagonista
-Cobrando mis servicios flaco, me voy- dijo el taxista mientras se calzaba los zapatos.
-Me estás robando idiota, teníamos un trato.
-Ni un trato, te di pinga, eso querías, he perdido tiempo de taxi y necesito la plata, no quiero golpearte flaco.

Sodoku se quedó parado sin movimiento alguno, si reclamaba podía salir lastimado, el joven es más grande y fuerte que él. Si dice algo a recepción el taxista no tendría problemas en revelar la actividad oculta y consentida que tuvieron. Si llamaba a la policía, no, Sodoku ya no es menor de edad.

-Tienes un rico culo, espero volver a verte.
-lárgate mierda- le respondió casi al unísono- llévate eso si quieres, sabes que más no puedes ya que el recepcionista graba la placa de cada auto desconocido que llega, atrévete a hacer algo más y la policía estará encima tuyo en menos de una hora.

Aún confundido de no saber si llorar por su ingenuidad o estupidez, respiró hondo para mantener su aparente tranquilidad, caminar a la sala y abrirle la puerta al taxista choro.

-Adiós- dijo el taxista
-Lárgate mierda- volvió a responder Sodoku a modo de cortesía, cerró la puerta, fue a su cuarto, cerró los ojos y se echó de espaldas sobre la cama. Abrió los ojos y sólo estaba el techo blanco de la habitación. A su costado el frasco de miel estaba ya casi vacío y una media de color marrón era la única señal de lo que había ocurrido...

No pensó que en su regreso a casa hubiera contactado a un desconocido con quien tuvo sexo a pesar de la visita inesperada de una viejita con quien tenía que preparar un queque para que al final le terminen robando y con el cuerpo aún con sabor dulce. Se rió de lo imposible de su historia cuando en eso se acordó.

Mierda, el queque

FIN

Disculpen la demora de la 3ra parte pero tuve un problema con mi compu y el google chrome no me deja subir imágenes a mis posts, por lo que me he pasado más de una semana tratando de arreglar eso sin resultado. En consecuencia este post no cuenta con su imagen correspondiente, espero encontrarle solución. Comenzaron las vaciones así q vuelvo a leerlo pronto. Abrazos!

sábado, 25 de junio de 2011

El regreso de Sodoku parte II


-¿Viene con usted?
-Sí, es un amigo de la familia, hace taxi y me trajo gratis hasta aquí, qué suerte ¿no?, un rato va a pasar a tomar algo.
-Está bien, adelante señor

Sodoku presionó el botón para llamar al ascensor, en la recepción del edificio se encontraba el chico que les abrió la puerta y la chica de limpieza descanzando en el mueble, con los ojos medio cerrados pero mirando al joven que llevaba la bolsa llena de productos y a Sodoku esperando a que se abriera de una vez la puerta del ascensor.

-Tú papá ya llegó, está arriba- Dijo la chica de limpieza
-Aya que bien, lo encuentro ahí entonces, gracias- dijo Sodoku sonriendo. Entraron al ascensor, se cerró la puerta y comenzaron a subir.

-Oye tu viejo está ahí, ¿por qué subimos?- preguntó el taxista asustado
-No está, me mandó un mensaje cuando estaba en el taxi diciendo qué aún se encontraba en Miraflores, llega en la noche- Sodoku sonríe, mira al taxista a través del espejo del ascensor y le dice: Creo que la intuición femenina sí existe después de todo.

Salen del ascensor, saca la llave, abre la puerta. No hay nadie. "Ven" le dice al taxista, hoy su acompañante, entran al cuarto, Sodoku comienza a quitarse los zapatos mientras el otro le habla.

-Bonito depa, ¿vives con tus padres?
-Sip, pero hoy me han dejado solito-dice Sodoku mientras acerca su mano para bajar la cremallera del sin nombre y apellido y comienza a sobar su deseo hecho carne.
-¿Qué hago con esto?-pregunta el desconocido aún sosteniendo la bolsa.
-La hubieras dejado en la sala, déjala por ahí nomás y ven, échate conmigo

El hombre dejó la bolsa y comenzó a quitarse los zapatos, la casaca, la correa, a desabotonarse la camisa, el cierre ya estaba abajo, se quitó el pantalón, las medias marrones, se quedó en boxers y acompañó a Sodoku que también estaba en ropa interior y un polo largo amarillo encima.

-Quiero que me beses- dijo Sodoku, y el taxista introdujo su lengua mortal sin pensarlo dos veces. Con una mano acercaba el rostro de Sodo contra el suyo y con la otra apretaba sus nalgas, las sobaba y las palmeteaba para sentir la vibración de su piel. Su lengua se escapaba de la boca para humedecer su oreja, su cuello y ganar el duelo llegando al punto débil de Sodoku.... su nuca

-Ohhh sii, sii, sigue así- Sodoku se volteaba para sentir la boca del taxista estallar en toda su nuca y apretar su cuerpo contra el suyo, podía sentir el libido del desconocido endurecerse en los boxers y apuñalar su espalda, su cintura, sus glúteos. Sodoku se quitó el polo y la ropa interior, también estaba ya muy excitado, alzó los brazos y sentado encima del taxista dejaba que las manos de este exploraran todo su cuerpo.

-¿Me sientes?...me tienes duro
-Sí, te siento- susurra Sodoku
-¿Quieres que te la meta?
-No, espera... se me ha ocurrido algo

Sodoku se despega del cuerpo del joven y se dirige hacia su bolsa llena de productos predestinados para el queque que tenía que preparar en la noche.

-¿qué buscas? ven aquí- le decía le taxista que se quitaba sus ahora húmedos boxers
-Buscaba esto- Sodoku mira al joven sosteniedo entre sus manos el bote de miel que había comprado- Es para mi "experimento culinario"-dijo sonriendo.
-¿Qué?¿qué vas a hacer con eso?
-Vamos te va a gustar

Sodoku abrió el frasco y se puso enfrente suyo- para que me folles más rico- decía nuestro protagonista mientras masturbaba al huésped a manera de incentivar su respuesta- vamos qué dices?-Sodoku cogió un poco de miel, se la puso en los labios y lentamente comenzó a introducir en su boca el pene erecto del ya convencido taxista que no hizo nada más que echarse y sentir su miembro crecer y crecer ante la dulce sensación de la hiperactiva lengua de Sodoku, esa lengua ahora de miel que sabía por donde ir, sus labios húmedos que recorrían la longitud de su miembro y besaban esa punta sensible que no sabía cuánto aguantar.

-ohhhh mierda, ufff, ta que sigue flaco- Sodoku movía su cabeza y usaba su mano para aumentar la sensación (ya se había atorado en ocaciones anteriores por otros con complejo de taladro) así que apartó su boca, cogió el bote y hechó un poco de miel sobre el pene del taxista- Píntame

El taxista echó a Sodoku y comenzó a pasar su miembro por su rostro, su nariz, su pecho, untaba sus tetillas con la miel que se caía por la fricción y que excitaba cada receptor en su piel. Lo puso boca a bajo para ahora ir por su espalda, por su cintura, justo entre sus nalgas pero sin meterlo, ahí se frotaba y la lujuria del dominado iba al climax directo- Siii, así me gusta- le decía Sodoku quien boca abajo se apuraba por sacar el preservativo de su cómoda cuando en eso...

DIN DON!.... el timbre

viernes, 17 de junio de 2011

El regreso de Sodoku parte I


Abrió los ojos y sólo estaba el techo blanco de la habitación. A su costado el frasco de miel estaba ya casi vacío y una media de color marrón era la única señal de lo que había ocurrido...

Eran las 11am y Sodoku había salido de la tienda, llevaba una bolsa a punto de reventar que contenía harina, miel, mantequilla, una espátula bien grande y muchas cosas más que eran necesarias para lo que él muy entusiasmado llamaba su "experimento culinario". Cruzó la pista, alzó la mano y un taxi se detuvo. Le indicó la dirección- "9 soles"-"pero si en la mañana me cobraron 7"- "ya 7 soles"- Sodoku abrió la puerta y se subió al taxi.

Era un día lluvioso y las ventanas cerradas hacían del vehículo un ambiente acogedor.

-Tienes sencillo?- preguntó el taxista
-tengo un billete de 20- respondió Sodoku
-Voy a llenar el tanque, dámelo para cambiarlo.
-Ok, aquí tienes
-...
-¿qué pasa?
-tienes las manos muy suaves, seguro no haces nada
-jaja es que sólo cogen hojas y la escoba de vez en cuando
-Está bien, así es cuando se estudia

Llegaron al grifo. El taxista apagó la radio, se bajó del taxi y comenzó a estirarse mientras llenaban el vehículo con gas natural. Sodoku levantó la mirada y esta llegaba justo a la altura de la cintura del joven, a su bulto para ser exactos, una sensación de deseo soplaba por su nuca y le hacía imaginar una utópica escena en la que era sometido por este desconocido a punto de llegar al climax. Volvió a la realidad y se fijó que el taxista seguía conversando con el muchacho que llenaba el carro..."¿terminó?, listo"

Subió y siguieron el rumbo. Pasaban los minutos y el joven comenzó a hablarle sobre el trajín de su trabajo, la importancia de tener sus documentos en regla y las formas de relajarse...

-¿Has ido al sauna alguna vez?
-No, nunca- respondió Sodoku
-Es rico, muy relajante
-¿No terminas todo sudado?
-Sí, pero luego te duchas y te pueden dar masajes...¿te gustan los masajes?
-Claro, ¿a quién no?
-¿Pero te gustaría que te los haga un hombre o una mujer?
-Los hombres tienen manos más fuertes
-Sí, y tus manos son bien suaves

Sodoku subió la mirada y los ojos del taxista reflejaban la espera impaciente de una respuesta que sabía no podía demorar pues estaban a punto de llegar a su destino.

-¿Estás coqueteando conmigo?- preguntó Sodoku casi riendo
-Bueno, ahh no, pero, ¿te molesta?
-No, no hay problema-respondió con una sonrisa- Es aquí en la esquina hacia el lado izquierdo.

La calle estaba desolada, el taxi se detuvo, Sodoku ya había pagado y se disponía a bajar...

-Fue un gusto, cuídate amigo- dijo el taxista

Sodoku agarró la bolsa, se acercó a la puerta y vio la cara del taxista por el espejo retrovisor...
-Espera, ahhh- balbuceaba Sodoku
-Dime..
-¿puedo...- y lentamente acercó su mano al asiento de adelante y comenzó a tocar la entrepierna del joven, podía sentir su bulto caliente, ese que se quedó mirando en el grifo, sentía su forma, su textura aún media dormida a través de la ropa pero que le dejaba sentir cada detalle de su anatomía.

El taxista vio la cara de deseo de Sodoku por el espejo y preguntó:
"¿Hay alguien en tu casa?"

martes, 18 de enero de 2011

El enamorado de Sodoku... parte III (final)




14 de febrero del 2007
Sus senos suaves y turgentes eran apretados por esas manos delicadas que luego viajaban a través de su humectante piel de mujer, tan humectante como los labios rojos carmesí que invadían su cuello y devoraban esos senos embriagadores. Sus piernas se abrían y entrecruzaban mientras sus cabellos ocultaban la batalla que sus lenguas libraban. Una se separó de la otra y sutilmente besó su ombligo, su pubis y sus otros labios, pero fue su lengua trepadora la que capturó ese tesoro tantas veces antes profanado. La otra chica sentía su pecho arder como el mismo infierno y esperaba el climax que se acercaba a grandes pasos.

Era la primera película de lesbianas que Sodoku veía desde su computadora.

10 de agosto del 2006
Ya estaba duro. Sodoku podía sentir el miembro duro de su compañero a través del buso que este traía. Podía distinguir las etapas de su adolescente pene erecto empujándolo contra la carpeta. Estaban solos en el salón y ninguno se atrevía a decir una palabra. La respiración se cortó en la garganta y se descargó sobre su ropa. El chico se fue al baño y Sodoku quedó doblado aún vestido sobre la carpeta mirando la pizarra aún sin borrar. Tenía 16 años.

5 de junio del 2010
Poco a poco sentía como era penetrado. Movía sus caderas como lo solía hacer frente a la computadora mientras el hombre lo poseía por la cintura de manera insaciable. La oscuridad del cuarto permitía sólo sentir las otras manos ajenas que tocaban su boca, sus brazos y sus piernas. Sentía otro pene en su muslo y otro mojando su ombligo, el espacio se reducía cada vez más y otros cuerpos seguían apareciendo queriendo formar parte de la venganza de Sodoku.

15 de mayo del 2008
-Me encanta tu celeste cielo :)
-Siempre dices lo mismo
-Es verdad... me gustaría que estuvieras aquí
-Me dejarías vivir contigo?
-Porsupuesto bb, te cocinaría lo q más te guste
-Sí, porq yo no frío ni un huevo jaja
-jiji no creo confi
-Pues así es Royer :)

Y ahora volvemos donde nos habíamos quedado. La noche del 18 de agosto del 2008

...Sodoku se quedó mirando la pantalla, miró la ventana de Royer y luego la del nuevo invitado. Respiró hondo e hizo click. Se quitó la ropa y en su desnudez se sometió a los mandatos del hombre peludo que jugaba con su miembro mientras veía a Sodoku nuevamente caer en sus bajos instintos, su inagotable apetito de sexo, de putearse con otros, pues así había nacido, ese era su destino, exitar para ser exitado, complacer para ser complacido, mentir para seguir mintiéndose a sí mismo.

De pronto una nueva ventana apareció, era Royer quien se había dado cuenta que "su Sodo" había cambiado la foto de su msn por una muy provocativa.

-¿Estás con alguien no?
-Royer, no q ya te ibas a dormir?
-Pensé quedarme un rato más pero parece q ya tiens distracción
-¿Qué?¿d q hablas?
-No te preocupes, sigue con lo tuyo
-Oye no hables tonterías no estoy con nadie (escribía mientras la cámara aún enfocaba su cuerpo desnudo)
-No necesito verte x cam para entender lo q haces

Sodoku se percató de la foto que había puesto en su msn, pero ya era demasiado tarde. Royer salió de sesión y su mente quedó en blanco. Cerró todo, apagó la comptadora y se fue a dormir.

Pasaron semanas para volverse a encontrar y hablaron como si nada malo hubiera pasado, pensaban que no se debían explicaciones pues no eran enamorados (al menos no se lo habían dicho), reían, se aconsejaban y de vez en cuando caían en ese juego de placer visual. Ya conocían sus cuerpos y se extrañaban.

Un día Royer le dijo que necesitaba un cambio en su vida, dejarlo todo. Sodoku entendía perfectamente a lo que se refería, dejar todo quería decir no volverse a ver, al menos no de esa forma. Royer se despedía de su Confi de esa manera y a este no le quedaba más que aceptar pues dentro de sí sentía que hacía lo correcto y que era lo mejor para ambos.

Eran ya 3 meses desde la última vez que conversó con Royer, ya nadie le sorprendía con un poema que aveces rozaba con lo absurdo, ya no habían elogios de bienvenida y ya nadie le decía bb sin intención de acabar desnudos. Sodoku se echó en su cama y mientras pensaba sobre lo que había significado ese chico en su vida, sobre el hecho de sólo ser un objeto de placer para otros, un orgasmo, uno más del montón, concluyó:

- NADIE SE PUEDE ENAMORAR POR INTERNET...

Sodoku estaba mirando al techo en la soledad de su habitación. Dentro de él se libraba una lucha interna que desarmaba su orgullo y hacía flaquear su voluntad. El cuarto caía en la oscuridad de sus contradicciones y una sola preguntaba no lo dejaba dormir...

- ¿ENTONCES POR QUÉ MIERDA ESTOY LLORANDO?...

FIN

viernes, 14 de enero de 2011

El enamorado de Sodoku... parte II




-Mucho gusto Royer yo soy...
-No me digas, sé quien eres
-¿Qué? ¿De verdad?(escribió preocupado Sodoku)
-Sí... eres Confianza :)
-jeje sí, tienes razón, me tengo que ir
-Ok, cuidate bb
- :)

Habrá dormido un total 4 horas y su cara amenazaba con estrellarse contra la carpeta en cualquier momento. No estaba preocupado pues las clases ya las había repasado un día antes, en la pizarra solo flotaba la imagen del miembro de Royer agitándose ante sus ojos. Cuando regresó se conectó pero él no estaba, mas otras ventanitas ya se abrían con nombres que ni él recordaba que le pedían una "miradita", una "pajeadita". Sodoku apagó la computadora.

Pasaron 2 días para volverse a encontrar. Esta vez las cámaras enfocaban sus rostros. Royer era alto y medio delgado, no hacía ejercicio lo cual explicaba su pancita promedio. Tenía ojos pequeños, una barbilla y unos labios casi perfectos y poco cabello, pero era el tamaño de su cabeza (la de arriba del cuello) lo que desconcertaba un poco a nuestro amigo, era algo más grande de lo común. Conversaron de todo, recordaron su encuentro en la madrugada. Halagos y más halagos entre dos que nunca se tocaron ¿curioso no?. Sodoku quería volver a hacerlo, pero Royer estaba cansado y tenía que dormir temprano -Oks hablamos otro día- Royer lo miró sonriendo y sólo le dijo -gracias confi, te la debo :)- ambos cerraron sus ventanas y fueron a dormir.

Las semanas pasaban y el afecto aumentaba. Se confiaron hasta sus números telefónicos. Sodoku se pasó toda la mañana averiguando el orden de los códigos de país y de ciudad hasta que al fin después de digitar como 12 números en su celular pudo escuchar su voz -¿Alo?/Hola chiquito-

Habían pasado ya 3 meses -Te tengo un regalito- entró a su correo y encontró un mensaje que decía: "sólo para ti" (click). Eran 3 fotos, en la primera, el chico delgado de pelo negro mirando fijamente a la cámara. En la segunda, el mismo chico delgado de pelo negro vistiendo sólo un polo blanco, echado sobre su cama sonriendo. En la tercera, el mismo chico delgado de pelo negro de espaldas y de rodillas bajándose la apretada trucita celeste que dejaba ver parte de sus gluteos níveos y redondos. Al final, un pie de página: "Aún me la debes :p"

No estaba seguro de lo que pasaba, ya no entraba al chat, ni a las salas hot y ya ni se contactaba con desconocidos. La atención sólo la tenía Puebla21 que había dejado de ser un contacto más en la insondable lista de agregados y había pasado a ser Royer, el chico que le dedicaba poemas, acrósticos y frases curiosas algo tontas que aveces lo irritaban (no todo era perfecto obviamente)

Eran las 4pm de un día soleado
-¿Diga?
-Hola guapo
-Hola bb, ¿cómo estás?
-Aquí... desnudo

Y era bien cierto, Sodoku acababa de salir de la ducha y se había echado desnudo sobre su cama, tomó su celular y marcó al número de Royer mientras su cuerpo terminaba de secarse con los rayos de sol que entraban por su ventana.
-mmmm q rico bb
-Sí guapo necesito que me montes un ratito, me muero de ganas
-uff cariñito, yo también, pero estoy en mi trabajo
-¿Qué llevas puesto?
-Camisa, pantalón, un saco...
-MMMM me encanta que estés con ropa formal (decía Sodoku mientras se tocaba el pecho y alborotaba sus cabellos), yo estoy aquí calatito y con la colita al aire...
-Uy bb que más quisiera que estar ahí a tu lado, tocando tu cuerpito
-¿Con qué me tocarías?...¿con tu verga?
-Si así lo quires bb, con mi verga
-¿Me darías palmaditas con tu verga dura?
-MMMMM sí claro bb (Royer comenzaba a sentir el calor entre sus piernas, estaba sentado pero le preocupaba las consecuencias)
-Me gustaría estar frente tuyo, ponerme de rodillas, bajarte el cierre, sacar al muñeco, meterlo a mi boca y lamerlo poco a poco hasta setirlo crecer (decía mientras tocaba su partes ya no tan blandas)
-Sentir tus labios ahí... te daría todo lo que quieras bb (decía Royer mientras metía su mano al pantalón para ajusticiar sus deseos)
-Le daría besitos y lo pasaría por mis labios, por mis mejillas, por mi pechito...
-Ohhh siii y yo..

(tuuuuuuuu) se cortó la llamada

Sodoku se volvió a bañar y Royer a bañar el urinario. Relación intensa de 2 chicos que hasta el momento no se habían dicho enamorado del otro, pero que se hablaban, se querían, se preocupaban el uno del otro (como cuando Sodo lo llamó por el problema de la H1N1 que había en México), se estimaban y como siempre decía Royer (aunque no pareciera) se respetaban.

Eran las 1am y no habían puesto las cámaras. Royer no podía seguir hablando pues tenía bastante sueño...
-te quiero bb a pesar de las cosas que aveces digo sabes que te respeto
-Sí lo sé, Royer, yo tmb te quiero
-Chau bb me voy a dormir

Sodoku tenía más ganas que otras veces y su "novio virtual" no le iba a dar lo que quería. En eso una nueva ventana aparece.

Buenote18cm dice: Hola niño, un poco de verga?

Sodoku se quedó mirando la pantalla, miró la ventana de Royer y luego la del nuevo invitado. Respiró hondo e hizo click.

martes, 11 de enero de 2011

El enamorado de Sodoku... parte I




-¿Qué quieres ver?
Todo
-¿Te gusta mi trucita celeste?
Síi, pero...
-¿Qué cosa guapo?
¿Tienes ropa interior de mujer?
-No, no tengo
¿No puedes coger la ropa interior de alguna prima o hermana?
-No... sorry guapo, así estoy bien
¿Puedes usar ese juguete?(un bolero sobre el escritorio)
-jaja seguro quieres que me de unas palmaditas en la colita con eso (tas! tas!)
¿No te lo puedes...?
-Ahhh... no me gusta usar accesorios papi
¿Algún plátano...?
-No, nada q ver.... mejor porqué no me enseñas eso que tienes ahí debajo
Oye...
-Dime...
¿Tienes perro?

-¡ENFERMO DE MIERDA!- Pensaba Sodoku mientras cerraba la ventana e eliminaba al contacto de pedidos peculiares de forma veloz. Era la 1 de la madrugada, todos dormían y Sodoku estaba con sueño frente a la computadora, sabía que tenía clases a las 8am pero quería satisfacer ese apetito sexual y esos caprichos que tantos meses se había guardado.

Entra al chat de siempre, a la misma sala, con su mismo alias "Confianza" y empieza la búsqueda de su presa masculina. Descarta a los mayores de 45, a los menos de 18, a los amanerados de nick "pasivocaliente" o "quieropingaya", a los que se demoran en responder, a los que no tienen cam, a los que... esperen... y en eso... encontró a alguien.

-Hola guapo - Escribía Sodoku
- Hola confi ¿cómo estás? - Escribía Puebla21
-¿Cuántos años tienes?
-21
-Eres act?
-Sí
-¿Tienes cam?
-Sí
-Agrégame- conluyó sodoku después de haber hecho las 3 únicas preguntas que le interesaban de verdad. Da su correo, acepta al nuevo contacto y abre la nueva ventana de conversación.

Eran a 1:30am Sodoku mostraba su rostro sin vergüenza (si aún le quedaba alguna) y el saber que sólo le quedarían como 4 horas para dormir si se demoraba lo impacientaba. -Linda barbilla guapo- le escribía nuestro estudiante madrugador -Tienes una linda carita tmb bb- le respondió el joven ¡Basta de chácharas! era hora de empezar.

Sube a la cama dando la espalda a la cam y se sienta sobre sus talones, el joven delgado de pelo negro y de piernas y axilas depiladas comienza a bajarse el buso para mostrar su apretada trucita celeste -¿te gusta?- escribía con su mano izquierda volteando para mirar a la cam -Sí, mucho- afirmaba el espectador. Se sacaba el polo moviéndose (según él) de foma sensual, se apretaba las nalgas, las sobaba y se inclinaba mismo maestro de yoga para mostrar el menú de la noche que ofrecía al susodicho invitado -Quiero verte- Puebla21 bajó la cam y no traía ropa interior, la rigidez de su cuerpo indicaba el disfrute de la velada - Mmmmm estás bien grande- mentía Sodoku que poco a poco se bajaba la trucita celeste impulsando el movimiento brutal de la mano derecha de Puebla21 que respondía (usando la mano izquierda claro está)- Estás rico bb-

Sodoku se pone en 4 y gatea moviendo las caderas, mira sin reparo a la cam, lame sus labios, cierra los ojos para chuparse los dedos que luego tocan sus tetillas, su ombligo, su cuello. Se muerde los labios cuando hace rebotar su culito sentándose sobre la cama una y otra vez, sonríe y se da pequeños golpes con la correa negra que era la única prenda que llevaba a ya las 2:00am. El chico lo mira, se exita, se calienta hasta la punta de los pies, se toca, se soba, se jala, jala!, jala!!, jala!!! -ufff ya casi- cierra los ojos y se imagina sentar a sodoku entre sus piernas, dominarlo, hacerlo saltar, hacerlo gemir, besar su cuello, su espalda, sentir y humedecer su blanca piel con ese elixir de pasión que amenazaba con salir disparado de su cuerpo ante un movimiento más.

-Ohhh bb, errese lko maximooo
-Te vienes papi?
-Siiii yaa falta poco

Puebla 21 dejó de apuntar a la cam para descargar su lujuria de forma incontrolable sobre su mano, se limpió con un poco de papel y dejó su sala por un momento. Cuando regresó subió un poco la cámara y encontró a Sodoku a medio vestir, agitado y con una mirada pícara de monalisa.

-¿Por qué no sigues enfocando al muñeco guapo?
-No me gusta que lo vean cuando está dormido
-jajaja es normal que ya se duerma, hizo un buen trabajo
-Tú tmb estuviste genial
-Eres de México
-Sí,¿como sabias?
-Puebla está en méxico ¿no? :)
-jaja verdad

Pasaba algo que casi nunca pasaba, Sodoku conversaba de forma amena con uno de sus tantos "amigos" que encontraba en sus noches (madrugadas) de locura. Esta vez no le decían perra, ni putito, ni marica, ni se iban sin despedirse, hoy sólo era "bb" o "confi" y este chico que le preguntaba sobre sus gustos lo mantenía entretenido.

-Wow ya son las 3am me muero, tengo clases a las 8am
-Me gustaría volver a verte
-Es un hecho guapo ahh de vrdad ¿cómo te llamas?
-Royer
-Mucho gusto Royer, yo soy...

lunes, 9 de agosto de 2010

La venganza de Sodoku... parte 2




DÍA DOS

Se puso ropa ligera, la casaca a la cintura, se mojó el cabello y cogió el condón cubano que una vez le regalaron. Era la misma casa de la Av Petit Thouars y el mismo timbre del día anterior. Era el mismo escenario pero con menos personas, hoy nadie bailaba y los chicos deambulaban como almas perdidas de cementerio en espera de una señal, un pecado más que rogaban con la mirada.

Sodoku se fue a la sala más pequeña, se sentó en el mueble rojo y vio que atrás había un joven de unos 21 años muy atractivo, según sus cálculos, el más guapo de la noche. "Hola, ya has estado aquí antes?","Sí, y tú?", "Es mi primera vez"... Daniel y Sodoku conversaron del lugar, de otros antros y sus horarios, las sonrisas se cruzaban entre sus labios y el humor hacía un ambiente ameno. En eso, una llamada a su celular hizo salir a nuestro protagonista de la sala, cuando regresó, el chico más guapo de la noche ya no estaba. Mierda! no se lo iba a permitir. Entonces fue a la sala de baile, a la sala con tele, a las cabinas, al cuarto oscuro y nada, su máximo premio de cuerpo bien formado en camisa y jeans parecía haber fugado.

Era sólo un chico, pero parecía tan perfecto. Cuando pensaba abandonar el local ahí lo vio parado en el pasadizo.

-"Hola, pensé que ya te habías ido" Dijo Sodoku alegrándose de su suerte
-"No, capaz llegue un amigo luego, y tú hasta que hora te quedas?"
-"Sólo hasta las 8pm, no quiero llegar tarde. Y ya has encontrado a alguien interesante?" preguntó mirándolo con deseo
-"Aún no, capaz me quede un rato más"
-"Y ahorita no te gustaría ir a una cabina a ver que pasa?"
-"Me caes bien, creo que mejor lo dejamos así por hoy" respondió Daniel

La respuesta lo dejó helado, Sodoku sabía que el chico no quería nada con él ¿Qué hacer? regalarse? insinuarse más? Nunca antes lo había hecho, pero no podía dejar pasar otra oportunidad.

-"Nunca me han besado"
-"Ya mentiroso¿De verdad?" preguntó Daniel sorprendido
-"Sería tonto fingir inocencia estando en un lugar como este ¿no?"-dijo Sodoku sonriendo y acercándose más- "Vamos, me haces ese favor?"

Daniel lo cogió de la mano y lo llevó a un pequeño cuarto oscuro al costado de una tina sucia. "No hagas nada" le dijo y suavemente tomó del rostro a Sodoku para luego chocar sus labios con los de él, metió su lengua vigoroza a su boca y lo cogió de la cintura para poco a poco apretar el trasero que esperaba. Sodoku no sabía que hacer mas seguir el movimiento de su lengua mientras asentaba su mano sobre el ya duro paquete de su amado, lo sobaba cual trofeo fuera y su exitación aumentaba con cada movimiento de su boca, "Si quieres te la chupo" le dijo al oído pero Daniel seguía besándole el cuello, la mejilla, la oreja como si de un dulce se tratara. Había valido la pena, pensaba, luego Daniel lo miró "Ya son las 8:30pm, te están esperando en tu casa"

DÍA TRES

Nuevo local, tan común que nadie pensaría que al costado de una fábrica habría una casa en donde un señor de edad con terno y casado viera porno gay sobre un mueble viejo mientras que en el cuarto del costado hay una cama que aguanta el movimiento de cuatro sujetos en plena oscuridad, una oscuridad familiar, de la cual nuevamente era parte alguien que buscaba lo que nunca antes había obtenido por las buenas y cándidas, esta era su venganza.

Sodoku tenía en el bolsillo el condón cubano que no había llegado a utilizar la noche anterior, se metió al cuarto oscuro y lo primero que vio fue a un joven de pie penetrando al que luego se voletearía para intercambiar roles, modernos nuestros amigos. Salió del cuarto pues era la primera vez que veía algo así en vivo, esto ya no era virtual, era real y después de temblar un poco por el nerviosismo, volvió a entrar.

Caminando a tientas alguien le cogió la mano y la llevó hacia una textura suave y blanda que iba creciendo y endureciéndoce de manera amenazante, Sodoku se pegó a la pared, se volteó, se bajo el buso con la ropa interior y presiono su culito al gran falo que le estaban ofreciendo, sentía por primera vez el contacto caliente de otra piel, una velluda y con ganas de poseerlo. Lo cogieron de las caderas y el movimiento fue suave y poco a poco brutal, sentía que el hombre atrás suyo abría su cuerpo insaciable, Sodoku le cogía las manos y ofrecía su culo como lo hacía sobre su cama frente a la cámara, se podría decir que estaba "contra la espada y la pared" sólo que esta situación no le disgustaba.

Tenía sus dedos apretando las manos del desconocido, por ello le sorprendió otra mano sobre su pecho y otra sobre su pierna, de repente una boca le besaba el hombro y otro pene que se posaba sobre su muslo humedecía su piel. El espacio se reducía y otros cuerpos se acercaban, atrás el sujeto seguía imparable y la calentura sólo le hacía recordar que el condón cubano seguía en su bolsillo.

lunes, 2 de agosto de 2010

La venganza de Sodoku... parte 1


"Estás listo?"

Sus movimientos eran conocidos, tan conocidos que ya perdían todo su interés -"Sigue, sigue así!!"- escribía el colombiano que agitaba su miembro con una fuerza irregular, las cosas iban a acabar antes de lo planeado -"Vamos guapo, dame lo que quiero"- De nuevo estaba en cunclillas sobre la cama, sin ropa, dando la espalda y con una bufanda negra amarrada a la cintura. Se agarraba el cabello, volteaba y miraba a la cámara con deseo, con lujuria, con ganas de un gran final -"Ven aquí"- La imagen era una de tantas, una como las otras, la erupción descontrolada, la limpieza correspondiente, el despido fugaz.

Sodoku sabía que esto ya no le atraía, era aburrido, irreal y tenía tres días para hacer algo antes de que sea internado y las cosas se hicieran más difíciles. Ya no volvería a usar esa cuenta, Sodoku quería algo más.

DÍA UNO

Eran las 5:00 pm y el sitio quedaba en la Av Arenales, era una casa algo antigua, tocó el timbre y un chinito algo gordito y afeminado lo atendió. "Es tu primera vez aquí?", "Sí", "te haré el tour entonces". Había una sala con 4 chicos charlando, un cuarto más pequeño con 2 personas viendo una película porno, una habitación totalmente oscura a la que no se atrevió a entrar, varios cubículos que parecían cabinas telefónicas y un bar. Se quedó viendo la película más con la intención de que llegara alguna propuesta, una invitación, pero sólo estaba el señor que se había quedado dormido atrás de él y el chico atractivo en terno que se había sentado al fondo. Ese era el indicado, pero no sabía como llegar hasta él. En eso, llegó otro señor aún mayor quien le quitó su presa, se dijeron algo al oído y sus manos se cruzaron para posarse en los bultos de cada uno, después de unos minutos se fueron al cuarto oscuro.

Se hacía tarde y nada pasaba, comenzaron a llegar más personas pero no de las que buscaba -"Gracias, ya me voy ¿me abres la puerta?"-. Mientras salía un señor de 40 le sonrió y le dijo: "Buenas, cómo estás?", a lo que tuvo como respuesta: "Sorry guapo, estoy de salida".

Eran las 6:30pm Sodoku tomó un taxi a la avenida Petit Thouars y llegó a una casa más antigua todavía. El sitio era más grande que el de la Av. Arenales y habían chicas y chicos a comparación del anterior, tenía pista de baile, 2 salas más con televisor, cabinas más iluminadas y un cuarto oscuro más grande. Ya sabía a dónde tenía que ir, se metió al cuarto oscuro, cuando en eso una silueta un poco más alta que él le dijo en inglés:

"Are you Kevin?" / "Eres Kevin?"
"No, I´m not Kevin" / "No, no soy Kevin"
"You speak english, that´s good" / "Hablas inglés, que bueno"
"So, what do you want to do?"/ "Entonces, que quieres hacer?"- Preguntó sodoku mientras rozaba su mano a la entrepierna cada vez más caliente de este chico desconocido
"I wanna fucking" / "Quiero coger"- le respondió
"Are you top" / "Eres activo?"
"Yes, you?" / "Sí, tú?"
"Im bottom, but I wanna just sucking" / "Soy pasivo, pero sólo quiero chuparla"
"Ok, let´s see what happen" / "Está bien, veamos que pasa"

Sodoku no se había imaginado que pasaría algo en el primer día, así que no estaba muy seguro de lo que hacía, la verdad, tenía algo de miedo. Se encerraron en la cabina y el desconocido con gorra lo hizo sentar en la silla a nivel de su miembro ya a la vista, entonces comenzó. Sodoku se lamió los labios, lo cogió con la mano y cuando lo introdujo a su boca se dio cuenta de que esto era real y le gustaba. "Yes, that´s good"/"Sí, así está bien" le decía el desconocido con gorra mientras movía sus caderas en direción a la boca del dominado quien le tocaba los genitales y trataba de darse un respiro, pero la sensación era placentera. Sacó el miembro de su boca y se lo pasaba por los labios, la nariz, las mejillas, lo recogía y volvía a la faena. En eso, se dio cuenta que la exitación del chico iba creciendo encima de su lengua a lo que algo de repente lo sorprendió.

El desconocido apartó su pene erecto diciéndole que hasta aquí nomás
"Why? What happen?" / "Por qué? Qué pasa?"- le preguntó aún sentado y desconcertado pensando que había hecho algo malo o fuera de lo común
"I wanna fucking, I´ll be gentil, I have a condon"/"Quiero coger, seré gentil, tengo condón"- le respondió

Pero era mucho para su primera noche. Sodoku le dijo que no, se abrazaron y el desconocido se fue después de apretarle por última vez su trasero. Era la primera vez que había tenido sexo oral, siempre se lo había imaginado y pensaba que un sentimiento de culpa lo invadiría luego. Nada de eso, salió de esa casa con una sonrisa que deseaba volver.

lunes, 8 de febrero de 2010

Sodoku parte II


- toc, toc, estás despierto? - alguien tocaba la puerta.
-Sí, un momento...

Sodoku estaba arrodillado sobre su cama, desnudo, sudoroso y con la imagen de act22 agitándose en esa ventanita, puso su cerebro a mil por hora, pensar rápido era esencial. Así que cerró la laptop sin importarle un pepino las normas que le enseñaron en su colegio de cómo apagar una computadora y mucho menos le importó el climax del pobre act22. Reboloteó las frazadas de su cama y mientras se ponía su ropa interior celeste y su polo blanco manga cero a la velocidad de la luz, iba dando gracias a diosito de haber puesto seguro a la puerta que aún seguía sonando y sonando junto con una voz algo preocupada que preguntaba.

-Qué estás haciendo, estás bien?
-Sí- Sodoku abrió la puerta con una sonrisa fingida, sin pantalón y sin medias, de lo cual recién se dio cuenta en ese instante y pensó "mierrrrrcoles"
- Qué pasó? porqué estás así? - preguntó el señor medio sonámbulo
- Ahh ehh están en la ropa sucia, ahhh me sentí mal del estómago cuando estaba en mi cama y me dio ganas d vomitar y fui al baño y vomité pero me manché mis medias y mi pantalón - su corazón latía fuerte aún por los movimientos hechos y por las imágenes del chico de Toluca, "Se la creerá?" pensó sodoku
- Mmmmm con razón me pareció escuchar que alguien entró al baño hace rato
-Sí, era yo - al menos esta vez, sodoku no mentía
-Y ya te sientes mejor? quieres que te ayude en algo?
-No papi, ya estoy bien, sólo me cambio y me voy a dormir
-Está bien, creí que tenías pesadilla, escuchaba tu cama que se movía bastante
-Ahhh no, estoy bien no te preocupes- Decía sodoku con una mirada tonta al recordar la verdad de no preocuparse por el ruido que hacía
-Bueno, que descanses - El señor le dio un beso en la frente a sodoku y se fue tambaleando en la oscuridad del pasadizo hasta su cuarto. Sodoku cerró la puerta, se sentó y sintió que la sangre le volvía al cuerpo. Tomo aire y dijo - Uff que idiota ers sodoku -.

Ya eran 3.15 am, se puso su pantalón y las medias que estaban tiradas en el piso, apagó la luz, se echó en su cama y mientras se volvía hacia la derecha (pues a sodoku le gusta dormir de costado) vio la luz aún prendida de la laptop - De verdad... no la apagué- dijo sodoku. Así que se paró, abrió la compu y puso la contraseña para apagarla como se debe, pero entonces lo vio - Qué? - Su correo seguía abierto y si bien act22 ya se había ido, ahora staban conectados 2 "amigos" suyos que hace tiempo había conocido. Ambos abrieron las ventanas de conversación.

-Hola niño, te gustaría un poco de verga?- escribía buenote18cm
-Hola buenote, cómo estás?- escribía dudoso sodoku
-Caliente me enseñas de nuevo ese culito prieto?
-Qué? ahh ya nos hemos visto antes
-Coño claro, qué no te acuerdas de mi? me jalé la polla para ti la semana anterior

Y entonces aparece una nueva ventanita...

-Hola sodo, cómo estás?- escribía colocho69
-Hola, bien , bien y tú?- sodoku ahora escarbaba más en su memoria para recordar a este posible colombiano.
-Bien, aunque la verdad quisiera verte un rato, se puede?

Ambos nuevos comensales enviaron la invitación para ver a sodoku, quien estaba tratando de no ser tan puta y recordar por lo menos el rostro de estos chicos (claro si son jóvenes), pero no podía, capaz ni los había visto. Las invitaciones seguían ahí parpadeando - Qué hago? qué hora es? 3.25am - mañana había clases - Y si viene mi papá de nuevo? si se despiertan? - Acepta chaval - escribía buenote18cm con imágenes de penes eyaculando y chicos siendo penetrados. - Ya aceptaste dulzura?- preguntaba también colocho69. Sodoku se quedó pensando.

-Si, si , asii ufff q rico perra sii- escribía buenote18cm
- Vamos ya me vengo, quieres leche? mírame y alza las piernas bebe ufff rapido que ya sale- escribía colocho69

Sodoku estaba desnudo, bailaba suavemente sobre su cama, se había puesto una chalina como correa que le cubría parte de sus nalgas, las que sobaba y simulaba palmear con una correa negra, correa q aveces mordía mientras hacía gestos de placer y dolor. Se volteó y vio como la lujuria salía a borbotones de entre las manos de estos dos extranjeros, sí, se aseguraba siempre que no sean peruanos.

Eran las 4.30am, se echó en su cama y pensaba en las 2 horas y media que tenía para dormir, pensaba en el bulto naranja rígido de act22toluca que no logró satisfacer por completo, pensaba en los 15 y no 18cm de buenote, pensaba el buen trato que le había dado colocho69 que sí resultó ser un moreno colombiano de medidas generosas, pensaba en lo cerca que estuvo de ser descubierto, pensaba en su papá que fue su ángel de la guardia y que falló en su intento de salvarlo de la tentación, pensaba en el beso marcado en su frente, pensaba en lo poco que sirvió ese beso- Maldición, acaso siempre lo voy a hacer? Ya estoy harto - Los ojos de sodoku se nublan, su garganta le incomoda. Sabía que ya lo había hecho antes, muchas veces y que lo volvería a hacer, pero siempre es el mismo final, sabe que le gusta, que le exita mostrar esa fiera oculta ante desconocidos que lo desean y se pajean sólo con mirarlo y sabía que esto lo alejaba cada vez más de lo que realmente quería. Amor.

Sodoku se quedó dormido a las 4.45am pensando que esta no era su vida, y que esto no tenía un final feliz, pues el futuro de sodoku es el origen de su nombre. Capaz su vida también es un juego equivocado.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Sodoku parte I


Son la 1am y ya todos están durmiendo. Mañana hay clases a las 8am.

- Aún hay tiempo - piensa y prende la laptop, escribe la contraseña y espera que la señal de internet llegue... ya!. Inicia sesión esperando encontrar al huesped de hoy pero vaya sorpresa - No hay nadie?! -, y sin pensarlo dos veces entra al chat que ya había dado por olvidado tras tantos "amigos" antes agregados - Necesito un nombre - y se acordó de ese juego de llenar números en casillas con el que perdía el tiempo todos los domingos cuando le llegaba el periódico a su casa. Sí "sudoku", pero entre la lujuria, la torpe cautela y el apuro... - listo Sodoku, contraseña? homosexualidad claro está - y comenzó.

Sodoku ya había pasado por esto antes, muchas veces y si bien al comienzo el miedo se apoderaba de su cuerpo hasta producirle pequeños temblores antes de cada sesión, ahora ya era diferente, había crecido y el miedo ya no le llegaba ni a la punta de sus dedos, ya no palabreaba ni se hacía el inocente, pues eso ya ni él se lo creía.

-Hola guapo, cómo estás?- pregunta sodoku
-Bien grax y tú?- contesta act22toluca
-Bien tmb, stás solito?
-Sí solito en mi cuarto y tú donde estas?...

Pero sodoku ya no estaba para esta pérdida de tiempo, eran 1.30am, tenía que hacer las 3 preguntas de rigor, sino, NEXT!

-Dime guapo ¿Cuántos años tienes? - Pregunta sodoku.
-22 y tú?
-18 ahh ¿eres act no?
-Sí, y tú?
-y dime, ¿tienes cam?
-Claro, agrégame ...

-Perfecto- piensa Sodoku, había pasado el test (el único que en verdad le interesaba) y agrega el correo a una velocidad impresionante -Está conectado?.. Sí- nubla la cam para no tener una imagen nítida de su rostro (ahora ya mostraba el rostro) entra al baño para mojarse un poco el cabello (trata de no hacer mucho ruido) se mira al espejo, se mira a los ojos y piensa si en verdad lo quiere hacer y desde su corazón escucha -Si tú no me quieres- vuelve al cuarto y cierra la puerta.

-Hola guapo, t puedo ver?
-Claro...

Cada uno se muestra ante las cámaras, Sodoku está vestido y muestra su pecho y su rostro con una mirada de deseo y malcriadés. Su "amigo" (a quien ni le ha preguntado su nombre) se enfoca parte del estómago y su ropa interior naranja pareciendo ser su única vestimenta para la noche. Eran ya las 2:00 am

-Bueno papi ¿qué quieres hacerme?- Pregunta Sodoku mordiéndose los labios.
-De todo, quítate la ropa YA!
-Despacio guapo, ¿Por qué no te vas tocando mientras te muestro más?

Act22 comenzó a sobarse ese bulto naranja mientras veía a Sodoku darle la espalda y bajarse suavemente su buso mientras movía las caderas misma Maribel Velarde o David del Aguilar. Sodoku se movía, imaginaba que estaba en un night club y que los hombres le aplaudían, lo deseaban, y que querían metérsela ahí mismo, pero sólo había uno en ese momento, el sinnombre q se tocaba cada vez con más ímpetu y le iba escribiendo a Sodoku con su única mano libre.

-Que rica colita bebe, vamos muestra mas

Sodoku ahora se jalaba y se bajaba la truza mientras movía su trasero. Ahora sus nalgas estaban a la vista del espectador cuya mano furiosa provocaba el crecimiento de ese bulto naranja que ya iba tomando forma -No te lo saques aún, me gusta ver como te crece dentro de tu ropita- escribía sodoku mientras se movía y se iba quitando de a pocos el polo manga cero. Act22 ya no podía ocultar su rigidez y sólo atinaba a ponerla de costado y sentir una pequeña humedad.

-Qhje rico culoooo bebe, t la meteria todaa- tecleaba act22
-Vamos grandote, sigue así, como si me sentara entre tus piernas.
-Te gusta no marica? kieres ser mi perra no?
-Por hoy papi, soy todo lo que quieras, vamos sácala!- decía sodoku mientras enfocaba a su cama y se subía sin reparos mostrándole los movimientos circulares de su culo níveo, se doblaba, se ponía en 4, se tocaba el pecho, las nalgas, las piernas, se sentaba sobre sus talones y se movía mirando a la cam, lo disfrutaba, lo deseaba. Act22 se sacó su colgajo duro y amenazante ante la cam, señalando a su presa, pues sabía q haría todo lo que quisiera. Se escupía la mano y seguía jalándosela con más fuerza mirando a sodoku, mirando su culo abriéndose para él, y mirando sus ojos desafientes, no se lo negaba lo exitaba mucho.

-Uff papi q grande stás, dame un poquito x akí- sodoku se señalaba el ano
-Ahorita perra, ábrelo para tu macho- act22 se para...

Eran las 2.30am y entonces sodoku de paraliza
- toc, toc, estás despierto? - alguien tocaba la puerta.