Él vive en Lima y yo también.
Él tiene 23 años y yo 24.
Él escucha salsa y música electrónica, yo escucho todos los estilos menos esos dos.
Él no come chocolate, dice que le empalaga mucho... yo puedo comerlo por él.
Él pinta bonitos cuadros con acuarela y sobre tela, yo solo pinto con lápices de colores sobre hojas de papel.
Él baila solito cuando la música le gusta, yo bailo solito cuando voy a la disco con amigos aburridos.
Él ve fútbol esperando que Perú gane, yo veo fútbol esperando en algún momento "ganarme".
Él sabe cocinar y yo solo me he especializado en hacer café y tostadas.
Él trabaja y estudia sobre mecánica, yo no puedo ni cambiar la cuchilla de la licuadora.
Él usa mameluco y yo uso mandil.
Él hace ejercicios en su cuarto y yo hago terapia sobre mi cama.
Él sabe que yo uso bastones, le mandé una foto para ver si se iba corriendo... pero sigue allí.
Él me manda Darte un beso y yo le mando Limón y Sal.
Él trata de no decir malas palabras cuando conversa conmigo y yo me emociono.
Él y yo nos escribimos por whatsaap todos los días de la semana.
Él y yo conversamos hasta altas horas de la madrugada.
Él y yo cantamos juntos por teléfono las canciones que nos gustan.
Él y yo nos hacemos bromas de doble sentido.
Él y yo sabemos que todo pasa mejor con un poco de humor y una sonrisa entre los labios.
Él y yo ya no entramos al chat donde nos conocimos porque preferimos hablar más entre nosotros.
Él y yo nos mandamos caritas y besos, nos saludamos desde temprano.
Él me dice que no sea coqueto con extraños, menos con taxistas que ni conozco.
Yo le digo que ya perdí el interés.
Él me dice que no salga muy tarde de la universidad, que no me ponga en peligro.
Yo le digo que saldré más temprano para hablar mejor con él.
Él me dice que soy alguien especial y que le gusta conversar conmigo.
Yo le digo que nadie me habla como él.
Él me ha dicho que me quiere...
Yo se lo he dicho también.
Él dice que me complico la vida
Yo le digo que es cierto, que pienso mucho las cosas.
Él me dice que me hago el difícil.
Yo le digo que siempre hay un motivo.
Él me dice para estar...
Yo le digo que no.
Porque a estas alturas del partido, ya sabemos queridos míos, que no hay nada perfecto en la utopía de la persona ideal.
Él tiene enamorada
Y yo no sé qué hacer.
***
Pd1: Disculpen la ausencia, ya volví a mi blogcito
Pd2: Tenía que escribir sobre las premiaciones pero no podía seguir guardando esto.
pd3: El sig post es sobre los premios al Blog Peruano LGTB 2014










