temp3

temp3

lunes, 27 de julio de 2015

Preso II


Bajé del auto y con dos policías a mi costado entro al "hotel" para personas indocumentadas que llegaban a París. Allí un policía me pregunta si puedo hablar francés, le digo que prefiero hablar en inglés o en español, sin embargo ninguna era una opción en ese momento, me hizo preguntas básicas, le expliqué mi problema con la visa, que los pasajes me los mandarían a mi correo en la noche y que luego podría viajar a Martinica, sin embargo la respuesta fue la misma: "No creo que suceda"

El primer piso era prácticamente otra estación de policía como la del aeropuerto, me senté y abrieron todo mi equipaje de nuevo. Se quedaron con mi celular, mi cámara, la batería de mi laptop, lapiceros, y todo utensilio con apariencia punzocortante (mi colgador de alambre para secar mi ropa). Pasé dos horas sentado, los policías cambiaron de turno y el nuevo que llegó volvió a revisar todo mi equipaje por enésima vez. Después de algunas preguntas de la enfermera subí al segundo piso donde estaban las habitaciones, habían bastantes, varios baños y duchas también. En los pasadizos había gente sentada, otros parados conversando alegres como si nada pasara, y otros como yo caminando sin emoción alguna, capaz por temor a que la única emoción que llegaran a sentir les hiciera perder el control sobre sí mismos..

Voy directamente a la oficina de la Cruz roja, está abierta las 24 horas y entre las personas que están de turno buscan resolver tu problema, en mi caso, evitar que regrese a Perú y pueda llegar a mi destino. Vieron mis documentos y les expliqué mi problema, felizmente Aves (sí, como las aves) era un francés que hablaba muy bien el español, me dio una tarjeta para comunicarme a Perú y me dieron un número al cual mi familia podía llamarme, si lo hacían cualquiera que pasara cerca al teléfono me llamaría por el número de mi habitación: 13. Las habitaciones son para dos, yo estaba solo en la mía pero si alguien más llegaba tenía que compartirla. Aves me dijo que envíen mis pasajes a su correo y él los imprimiría, luego evaluarían qué se podría hacer: "No te preocupes, vamos a ver qué hacemos".

Tenía que esperar, así que deambulaba por los pasillos. Algunas puertas estaban abiertas y veía a chicos echados en su cama, algunos en su puerta desnudándote con la mirada y otros esperando solo una sonrisa de vuelta. Me sentía adormecido, aún no podía creer que a las 11pm estuviera en ese lugar y no cenando en un hotel de París junto a mi hermano y llamando a casa para contarles a mis padres sobre el viaje más maravilloso de toda mi vida. De repente se me acerca un señor de aproximadamente 50 años, es de mi estatura, simpático y de barba y cabello canoso. Me comienza a hablar en francés:

Bonsoir / Buenas tardes
Bonsoir/ Buenas tardes
Ça va bien? / ¿estás bien?
...

No podía responder, era como si la pena se hubiera acumulado en mi pecho y aprisionara mi garganta. El señor me miraba con amabilidad, con ternura, como quien encuentra a un gato perdido en plena lluvia. Sabe que no puedo responderle.

Tout va etrê bien /Todo estará bien

Me sonríe y rápidamente quito una lágrima que cae sobre mi mejilla. Le sonrío de vuelta, sé que ya de nada sirve disimular o hacerse el fuerte cuando eso no cambiaría en nada mi situación allí. Solo le respondí:

Je suis triste / Me siento triste

Metmet es de Turquía, ya lleva 7 días en ese lugar, me habla en francés pues si habla en turco no le entiendo ni papas. Me pregunta mi nombre, mi edad y de dónde soy. No sé si es la soledad o el hecho de ser la primera persona que me pregunta cómo estoy desde que llegué a ese país pero me sentía bien al conversar con él, me sentía feliz...

13!!... 13!!!

Era una llamada de teléfono para mí. Dejé a Metmet y fui a contestar, era mi hermano. Me preguntó dónde estaba, si había comido. "¿Los policías te han tratado bien?¿compartes tu habitación?¿tienes dónde dormir?". Tuve que volver a ser fuerte, evitar romperme al escuchar su voz entrecortada y decirle que todo estaba bien, que los policías eran respetuosos, que tenía habitación para mi solo, que me darían desayuno, almuerzo y cena, etc. Le dije que se comunicara con el chico de los pasajes y que los reenviara al correo que Aves me dio pues no podía abrirlo desde el mío que requería una clave de identificación que llegaría a mi celular sin señal, sin batería y retenido por la policía, le expliqué mis opciones y lo que pensaba hacer. Después de hablar también con mis padres colgué. Fui a buscar a Metmet pero ya no estaba. Por momentos me encontraba con gente de Kenia, Palestina, México, Vietnam, Zimbabue, etc. todos con una historia diferente, algunos me regalaban una sonrisa y me hacían sentir que no estaba del todo solo.

Metmet me encontró después, me dijo que yo hablaba muy bien el francés y que le parecía un chico inteligente. Me sonrojo. Bajamos al primer piso, estábamos solos, me mostró todos los ambientes del recinto, el comedor, la sala de estar, otros baños para cuando arriba estuvieran ocupados, el jardín.. me mira y me sonríe, yo evito su mirada pero me siento feliz. Volvemos al segundo piso, yo le hablaba de lo que estudiaba y él me contesta varias preguntas que le hacía sobre ser musulmán, de repente se detiene y me dice que mañana tiene cita con el juez quien decidirá si se queda en Francia o se regresa a su país, se tiene que ir a dormir. Ya eran las 2am, había perdido la noción del tiempo. Le dije que no quería que se fuera, pero que estaba bien que ya se fuera a dormir. Le digo que es una gran persona y él me responde:

"Shallah Tu seras bien" / "Que Alá te lleve con bien" 

Se despide y yo me quedo solo en el pasadizo. La señora de la Cruz roja me ve y me pregunta si deseo chocolate caliente. Le digo que sí. Pregunto por los pasajes, ya habían llegado y ya estaban impresos, el problema era que estaban comprados para salir desde otro aeropuerto al cual no podía llegar sin una Visa de tránsito para Francia, ni la policía ni la Cruz roja podían acompañarme. Fui a mi habitación, me tapé con la frazada que me dieron y dormí exactamente 4 horas. En la mañana siguiente estuve practicando lo que le diría a la policía, cómo le haría entender mi pedido y las alternativas que propondría. Cuando bajé dispuesto a hacerlo la enfermera me llamó, tenía que pasar por consulta médica antes. Felizmente el doctor hablaba muy bien el inglés así que le expliqué mi problema. Él y la enfermera consideraron que por mi estado de salud no era lo más recomendable que yo me quedara en ese lugar y entendían lo importante que era para mí como científico exponer en dicho Congreso. Fueron a hablar con la policía, abogaron por mí. Después de un rato bajaron mi maleta y mi hermano llegó a visitarme. Nos abrazamos, le perdí perdón por todo lo que estaba pasando "No cholito, tú no tienes la culpa de nada" me dice. Como en las películas estábamos frente a frente en una mesa con la policía esperando en la puerta. Le dije que todo se solucionaría si sabían que podía quedarme con él en París hasta el día de mi viaje y que él me llevaría al aeropuerto. Mi hermano conversó con la policía y después del medio día la enfermera me dijo que traerían el resto de mi equipaje al primer piso, que me llevarían al aeropuerto a comprar mi Visa de tránsito para no tener problemas al regresar a París desde Martinica y que mi hermano ya me estaba esperando en el terminal E2 del aeropuerto.

La enfermera, Aves, Metmet y algunas otras personas que me ayudaron en esos momentos se han quedado grabadas en mi memoria. "Vous etês magnifique! / Eres maravillosa!", fue lo último que le dije a esta enfermera de unos ya 60 años, mientras se alejaba por el pasadizo me dijo que fuera y expusiera mi trabajo científico, y así lo hice. A eso de las 4pm ya estaba con mi hermano,nos abrazamos y fuimos al hotel. Lo primero que hice fue llamar a mis padres, a mi hermano y al jefe de mi laboratorio. Luego me despojé de mis ropas, llené la tina con agua tibia y me eché a descansar como si estuviera entre las nubes. Esa misma tarde conocería la Torre Eiffel y todo lo que planeaba hacer antes de poner un pie fuera de ese avión. Me esperaban días maravillosos y ahora que estoy de vuelta en lima veo que todo valió la pena.

***
PD1: Todo salió bien después de ese día, me fui a la isla y expuse mi trabajo frente a notables científicos de todo el mundo.
PD2: Durante los días que estuve en la isla recibí otra gran noticia, he ganado una pasantía en un laboratorio en USA para el verano del 2016.
PD3: Metmet donde quiera que estés... gracias

21 comentarios:

  1. Me alegro de que todo saliera bien y pudieras llegar a Martinica a tiempo. Espero que pese a todo no te hayas quedado con un mal sabor de boca porque Francia tiene mucho que ver y que ofrecer.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Claro, Francia me encantó, sin tomar en cuenta lo del comienzo quisiera volver :)

      Eliminar
  2. El encuentro con los desconocidos!, a mi tambien me dieorn una beca para ir a un congreso pero en dinamarca o algo asi ejejje, espero que me vaya como tu.
    que experiencia mi niño y todo con un final feliz, no sabes como me alegro bombon!!

    besos

    ResponderEliminar
  3. Fuera de toda la historia, que estuvo entretenida, debo felicitarte por los logros que andas cosechando.

    ResponderEliminar
  4. es ALA es lo máximo mira que todo salió bien

    ResponderEliminar
  5. Eso es lo bueno conocer gente que ni te conoce, te ayuda... eso nos falta a los limeños. Yo odio el frances (idioma) lo estudié una vez y ewww no gracias me quedo con ingles y portugues. Aunque me gustaria aprender italiano y japones claro.

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mí también me interesa aprender varios idiomas :)

      Eliminar
  6. Gracias al cielo, por lo menos pudiste distraer los ojos con el apuesto hombre mayor! :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajaja creo que me conquistó más su corazón :3

      Eliminar
  7. Gracias al cielo, por lo menos pudiste distraer los ojos con el apuesto hombre mayor! :)

    ResponderEliminar
  8. Gracias al cielo, por lo menos pudiste distraer los ojos con el apuesto hombre mayor! :)

    ResponderEliminar
  9. una de las razones por las que no me gusta viajar es por el miedo a imprevistos como el tuyo, peor con mi español mal vocalizado y mi ingles chapucero. me alegro que todo se haya resuelto bien en tu caso y envidio tu conocimiento del frances. frances y japones son los idiomas que mas quiero aprender.

    ResponderEliminar
  10. Me muero!!! qué tal odisea Munani, recién puedo leer con calma los blogs, o al menos ir uno por uno.

    Me alegro por ti ^-^ por lo que estás logrando, son rayitas que hay que sumarle al tigre para que en el futuro recibas las recompensas :)

    Un abrazote Munani

    ResponderEliminar